1. Pide varios presupuestos (mínimo tres)
Es el paso que más dinero ahorra. El precio del autoconsumo varía mucho entre instaladores para la misma instalación. Con tres ofertas comparables sabrás qué es precio de mercado y detectarás tanto el sobreprecio como la oferta sospechosamente barata (que suele recortar en material o dejarse fuera la legalización).
2. Qué debe incluir un buen presupuesto
- La potencia en kWp y el número de paneles, con su marca y modelo.
- La marca y modelo del inversor y su garantía.
- Una estimación de producción anual (kWh/año) y en qué se basa.
- El desglose del precio: material, mano de obra, estructura, y la legalización (boletín, memoria, registro de autoconsumo).
- Las garantías por escrito: producto y rendimiento de los paneles, inversor, y trabajo del instalador.
- Si gestionan el cambio de contrato para la compensación de excedentes.
3. Cómo comparar: precio por kWp, no el total
Divide cada precio total entre sus kWp y compara el precio por kWp. Un sistema más grande cuesta más en total pero suele salir más barato por kWp (hay un coste fijo que no depende del tamaño). Compara ofertas de calidad y alcance equivalentes: no vale comparar una con legalización incluida contra otra que no la incluye. Nuestra calculadora te da una referencia independiente de coste y amortización para tu provincia con la que contrastar lo que te ofrezcan.
4. Preguntas que conviene hacer
- ¿La legalización y los permisos están incluidos, o van aparte?
- ¿Qué producción estiman y con qué herramienta? (Desconfía de estimaciones infladas.)
- ¿Ofrecen monitorización de la producción y mantenimiento?
- ¿Qué pasa si el inversor falla a los diez años? ¿Cubre la garantía la mano de obra del recambio?
- ¿Tienen instalaciones cercanas que puedas ver o referencias verificables?
5. Señales de alarma
- Presión para firmar hoy o descuentos «sólo válidos ahora». Una buena inversión aguanta que la pienses.
- Presupuestos vagos sin marcas, sin kWp claros o sin desglose.
- Sobredimensionar la instalación por encima de tu consumo: produces excedentes que se pagan mucho peor que lo que ahorras autoconsumiendo.
- Prometer amortizaciones «en 3-4 años» o ahorros del 100 % de la factura: casi siempre son cifras de marketing.
6. Después de instalar
Comprueba que la instalación queda legalizada y registrada como autoconsumo ante tu comunidad autónoma, y que tu comercializadora te aplica la compensación de excedentes en la factura. Si te corresponde, solicita las ayudas fiscales de tu provincia (deducción del IRPF y bonificaciones del IBI o el ICIO): las verificamos una a una y te decimos cuáles existen y cómo se piden.
